MWZ

Icono

Pearl Jam – Vitalogy

http://christianpruitt.files.wordpress.com/2008/11/vitalogy.jpg

Por JR_Machuca

Allá por el lejano año 1994, cuando comenzó la explosión del hoy ya muy denostado y casi desaparecido Nü-Metal, Pearl Jam sacó su tercer trabajo, el hoy analizado Vitalogy. Sería también en aquel año de 1994 cuando Kurt Cobain se voló la tapa de los sesos creando para su propia grandeza el mito de Nirvana y entorpeciendo a la vez al resto de bandas que habían sido catalogadas como grunge con la consabida coletilla “sí, pero no son tan buenos como Nirvana”. Una auténtica memez.

Y da la mala casualidad de que Pearl Jam fue (injustamente) metido en ese saco hecho con camisas de franela con diseño a cuadros y pelo grasiento. Bien es cierto que son de Seattle; y que en su primer disco, “Ten” se respiraba el grunge en uno de los estados más puros que podía olerse por aquel tiempo, pero también es cierto que se apuntaban maneras sobre lo que este grupo llegaría a suponer, y su siguiente LP, “Vs“, más aún si cabe. Este “Vitalogy” es un disco que ya no tiene nada que ver con el grunge, excepto quizás un par de guiños (o de tics, según quiera verse) que por otra parte dan un buen sentimiento general de potencia al disco.

Vitalogy, para que nos vamos a engañar, es, a pesar de su innegable calidad un disco algo difícil de escuchar. Bien es cierto que no le faltan los temazos potentes y con sabor grunge como el ya clásico “Corduroy” o las menos conocidas “Tremor Christ” o “Last Exit“, pero el tracklist es irregular en cuanto a fuerza, mezclando temas relativamente suaves con los trallazos antes mencionados. En el apartado de las canciones suaves, lentas y con una buena letra (aunque en realidad todas las canciones de Pearl Jam las tienen) este disco tiene dos de sus imprescindibles, “Better Man” y “Nothingman“, de una belleza incomparable y donde Eddie Vedder demuestra su excelencia vocal y su capacidad para escribir auténticas bellezas que podrán llegar incluso a hacerte rodar una lagrimita o dos.

Especial mención a las “canciones raras”, que introducen elementos poco comunes en su catálogo. Entre ellas mi favorita sin duda es “Spin the Black Circle“, un homenaje al ya por entonces en clara decadencia disco de vinilo que tiene un ritmo digno del buen punk americano de los Dead Kennedys. También destacan la combinaciónde acordeón y voz de “Bugs”  o el extraño sentimiento que despierta el corte “Aye Davanita“, que al menos a mí me deja bastante confundido en cuanto a qué tipo de música se supone que es.

En conclusión, una obra sobresaliente y arriesgada, con mucha variedad, con potencia, con grunge, con belleza, con experimentación sónica…  y que además cuenta con una presentación digna de admiración, pues imita un libro de anatomía del siglo XIX, incluyendo gran cantidad de fotos extrañas, letras en forma borrador y una cubierta de cartón que le da más aún ese aire a libro viejo que pretende. Como dijo hace poco Eddie Vedder para la publicación NME, “no me importa una mierda lo que Kurt Cobain dijera sobre nosotros”. Pearl Jam superaron el grunge, se lavaron del estigma y son a día de hoy la única gran banda que recibió esa etiqueta en su momento y a día de hoy sigue en activo, pateando culos y apuntado nombres.

Archivado en: Reseñas,

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

doscerounotres

http://issuu.com/search?tags=doscerounotres

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 24 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: